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viernes, 4 de noviembre de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
sábado, 25 de junio de 2011
Elect1On Day
Time Code 234:895
No había ninguna diferencia entre aquellas dos imágenes. Todo en aparencia como un nuevo valor de mercado. La redifinición, la nueva codificación solo tenía un sentido; contruir una realidad fuera de estructuras de pensamiento lineal. Aquello que habíamos aprendido hace años, ahora solo nos servía para entender que lo tendríamos que crear otra vez todo. Un beso cambia el significado de todo aquello que es parte de tí.
Era el momento de elegir, sabiendo que ya habiamos sido escogidos.
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001010101010010100100101001010101010010110010101001010101
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NOEND
No había ninguna diferencia entre aquellas dos imágenes. Todo en aparencia como un nuevo valor de mercado. La redifinición, la nueva codificación solo tenía un sentido; contruir una realidad fuera de estructuras de pensamiento lineal. Aquello que habíamos aprendido hace años, ahora solo nos servía para entender que lo tendríamos que crear otra vez todo. Un beso cambia el significado de todo aquello que es parte de tí.
Era el momento de elegir, sabiendo que ya habiamos sido escogidos.
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NOEND
lunes, 20 de junio de 2011
Las Imágenes son reflejo de las mentiras existentes.
Time code 00:00:19-
01Enero 2009: Electronic Performer es una nueva figura que ha aparecido recientemente dentro del marco audiovisual que ofrece la capacidad de generar espectáculos interactivos en directo donde la imagen y sonido es elaborado a tiempo real gracias los nuevos medios tecnológicos.
Un Electronic Performer es un nuevo modelo de profesional multimedia que compone mediante las sensaciones del publico, a la vez que procesa la información de sonido e imagen de un circuito cerrado de cámaras, así como datos audiovisuales que recibe de diferente medios Wimax, Internet, Bluetooth o videollamada. El resultado de estas mezclas audiovisuales se proyecta de manera digital en grandes aforos para el deleite de un público ávido de paladear nuevos formas y códigos de procesamiento de la información.
Electronic Perfomer es un gestor de información interactiva en directo para conseguir espectáculos de implicación real, sensorial e intelectual sobre el receptor generador. Las acciones artísticas e intervenciones formales de un Electronic Performer se articulan en la diseminación y recepción en una red sin centro de capital informativo que toma su valor o riqueza en la capacidad estratégica de la gestión de los datos audiovisuales interactivos.
Un Electronic Perfomer aprovecha las sinergias producidas por las nuevas tecnologías de la información para producir un espectáculo cuya singularidad se basa en la diversidad cultural de un patrimonio en circulación.
Formar, apoyar y fomentar la profesión de Electronic Performer dentro del sector audiovisual es apostar por la competitividad del sector frente a las nuevas tendencias de este mercado.
El Electronic Performer es un creador avanzado que conjuga las posibilidades multimedia para el desarrollo de obras interactivas en todas las plataformas, tanto en línea como fuera de línea, que completa una experiencia sensorial e intelectual total.
Extracto Fax 050601DNO END
0000024206 G---POST DATA CODE H1KEGAME V.O.I.P.
Aplimovil Consulting
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
Time Code 00:00:11 No Body is Happy
Por tanto; lo importante es el modo en que las personas aprenden los significados y símbolos durante la interacción.
Ese mismo día había ido a la Universidad Complutense a entregar mi solicitud de matricula para mis estudios de postgrado en Comunicación Audiovisual y Publicidad II. En la secretaria me encuentro con un chico latinoamericano que esta entregando su proyecto de tesis sobre “The Advanced Visualizer In The
Gnosis Era”.Tenemos un pequeño intercambio de información sobre nuestros respectivos intereses de nuestros estudios de postgrado. Le explico lo que posiblemente sea mi tesis las consecuencias de El Espejo Digital analizado desde la perspectiva de la Teoría del Texto. Su gesto en el rostro cambia y me dice.- Hazme caso vas a entrar en zonas muy oscuras del cerebro, de las que probablemente nunca vuelvas.
NOEND
sábado, 30 de abril de 2011
Se llamaba Nada
Time Code 00:00:15 Se llamaba Nada
Madrid Enero 2002
Look at you. No puedo creerte al verte. Éramos unos 15. Nos bajamos en la estación de tren cercanías de Cantoblanco. Dhemo comenzó con el Bombing. Esta operación no tenía más sentido que reafirmar un territorio. Corría detrás de ellos grabando cada uno de las situaciones. En 03:15:01 habíamos marcado la Zona Norte Posse. Un nuevo grupo había nacido la PGA, Palos a Grandes Almacenes. Empezamos a romper los cristales de la estación. La seguridad apareció rápida y certeza. Reconocí a varios X-men. Como teníamos planeado nos dividimos en dos grupos. Jack One corría en dirección contraría con el Sugus,y cinco crios más del colectivo. No lo iba a tener sencillo. Los agentes de seguridad privada empezaron a tirar gas lacrimógeno y pelotas de goma. Mientras nosotros nos dirigíamos por las vías en oscuridad hacia la estación de Fuencarral. Una vez allí la misma operación pero el mensaje era distinto. Rompo la cabina de seguridad vacía con los monitores de televisión con una gran llave inglesa. Nos metemos en el metro y comenzamos a escribir: Algo huele a Muerto en Fuencarral. Tal como teníamos calculado aparecen a los cinco minutos la seguridad y comienzan a disparar tiros al aire. Un amigo de servicio de limpieza nos deja abierta la galería de trabajo. Corremos por un corredor de menos de dos metros de altura y un metro de ancho. Salimos a la calle en medio del barrio de Fuencarral. Vemos las luces de los nacionales. Tiramos los botes y el ZC mafia nos recoge con su Opel Astra. Nos vamos hacia por la M4O hacia la zona de Mendez Alvaro. Allí nos esperan varios colectivos de la zona sur. Nos dan nuevos botes y cambiamos nuestras chaquetas. Un chiquillo me da su tags y me dice estoy orgulloso de salir de ronda con K20. Les digo a los demás que este chaval dará que hablar. Bajamos con tres coches a la zona de descarga de la zona comercial de Mendez Alvaro. Uno de mis chavales desconecta el sistema de seguridad. Me meto en el coche preparado para el alucinaje. Estampamos el coche contra la puerta del almacen. Comenzamos a sacar el material: teles de plasma, ordenadores, monitores y demás material electrónico. Todo lo que nos habían dicho que nos podíamos llevar. Aquello que el seguro cubría: el excedente. Con esto tendrían protección para un año. Al salir veo un gran graffiti de Nada, un rapero negro que ahora salía en la radio. Cojo uno de los botes y lanzo mi firma encima de su plata. Este es ahora mi territorio. Nuestros coches se largan. Me voy andando. La operación ha terminado. JAckOne me llama. Me dice que estoy loco y me pregunta donde estoy. Le digo que no se y que ya nos veremos mañana. Cojo la tarjeta SIMS y tiro el móvil. A unos 500 metros la guardia civil me para. Debí deshacerme del móvil antes. Se que es algo rutinario. Saben perfectamente donde estoy en cada momento. Siempre he estado en el mismo lugar. Me registran y me piden la documentación. Preguntan que hago en la zona. Les respondo que voy camino de casa de los padres de mi novia. Nunca falla. El guardia civil me observa.
Un par de horas después estoy en casa de Paula, una amiga mexicana del Master de Publicidad y Relaciones Publicas, follándomela con la mascara de El Santo, en su piso en Martín de los Heros. Paula me levanta con una mamada. Le pido que me regale su nuevo terminal de móvil. Dice que a cambio luego iremos al palco que su padre tiene en el Estadio Bernabeu, que tiene presentarme a su amigo Paco Plaza, un director de cine que trabaja para Filmax. No lo tengo tan claro, de momento paso de esos saraos Nos vamos a las clases. Hoy tenemos un seminario con un director creativo chileno. Sorprende lo tímido que es. A los 15 minutos de empezar la clase se va al cuarto de baño. Vuelve un poco más vivo. Pienso que es una buena dieta eso de ponerse una tecla de farlopa a las 11:15 de la mañana. El tipo desfasa y empieza fijarse en cosas absurdas de la clase; como las letras que llevamos puestas en nuestras ropas. Mi vestimenta es muy formal. Esta mañana soy un pijo marca ICADE. No me extraña que se aburra. Un compañero, y amigo Juan Martínez, alias el Otaku, comienza hablar sobre El Club de la Lucha. El creativo se emociona un poco, pero como era de esperar nos llama anodinos e inanes, y vuelve a hablar sobre los símbolos que esta viendo en nuestra ropa y cosas por entero incongruentes en principio. Empiezo a analizar las tipografías y entiendo lo que dice. Llama mucho la atención que este sea el tipo que haya hecho el spot más premiado de los noventa para Coca Cola. Una obra de treinta segundos, que nos hace beber un agua negra dulce estimulante y refrescante, que habla que aún estando en nuestro sitio hay que romper las normas; la regla fundamental del éxito tal como lo tenemos concebido en la sociedad occidental. Otra bolsa de oxigeno. Estar fuera pero estando dentro. Muy raro que un hombre que no tiene ni la capacidad de aguantar una mirada sea quien te lo diga, y que sea el mismo que a la vez haya convencido a una multinacional con esa idea para vender su producto. Soy un iluso. Eva prefiere ingenuo. No lo se, siempre me gusto la calle, quizás demasiado.
Unas semanas después me dan un tiro en la espalda. Estábamos en el puente de Vallecas cuando Nada se acerco por detrás y me disparo. Tuve suerte la bala se quedo en la parte baja de la columna vertebral. Nada corría. Zc Mafia lo graba todo en video. No lo sentí demasiado al principio. Bendita cocaína. Me llevaron a la clínica Rubber. Una vez allí una rápida de operación y una cirugía laser para hacer desaparecer la marca de bala. Un psicólogo dice que tendré que estar en reposo unas semanas, después una terapia de recuperación. Lo que más me jode es no poder follar con normalidad en una gran temporada. Hacen un informe del asunto como si de una operación de hernia discal se tratase. Muy sencillo. La realidad siempre a nuestro servicio. Look at you. No puedo creer al verte
Tras las semanas de reposo, mi pareja quiere follar. No soy el mismo. Noto que con cada embestida me hago daño en la espada. Su cara muestra insatisfacción. Mírate cabrón. Un mes después me dejo. Esto no tiene vuelta atrás. Comienzo a andar por las mañanas una hora todos los días. Desparecen las salidas nocturnas. Vuelvo con fuerza a mis estudios en el Master de Publicidad. Por las tarde voy al terapeuta a recibir masajes para la espalda. Allí conozco a una mujer iraki, que vive sola en Colmenar Blanco me da masaje, y su teléfono. Demasiado fácil y decido no llamarla. Es muy extraño. Soy débil. Eva publica en twitter; Look at you. No puedo creer al verte. En su canal de youtube pone en favoritos un videoclip de Nada que realice.
Un año después, Nada rapea en un festival de Hip Hop en Zaragoza un tema llamado: Look at you… Motherfucker Todo un hipno con mucha crema. Un amigo suyo el Langi de la Excepción de Pan Benito, me cuenta que esta preparando una película en la que aparecerá de protagonista. Me dice que debería apuntarme al rollo. En definitiva tú también tienes un gran pasado. Le digo que en principio yo no soy un discapacitado y nunca me considerado un héroe de barrio, además siempre se me ha dado mal hacer slam. Mueve las manos y repite: Look at you…Motherfucker. No hay nada más ridículo que un blanco haciéndose pasar por negro del Bronx. No puedo creer al verte
Unos meses antes, Nada me manda una mixtape a casa. No la escucho. Solo me fijo en su portada. Una foto de un graffiti de Nada en el Puente de Vallecas. La bala vuelve a entrar. En el suelo reconozco su figura. Nada me dice; Mírate cabrón. Estoy en el suelo. Nada comienza a correr. Pienso que sonaría mejor en inglés. Paula mi compañera del Master me visita. Estoy tumbando en la cama mientras ella se desnuda. Sorprendida coge la cassete. Hace años que no ve ninguna. Me regala a cambio un Ipod con música psytrance mexicana.
En el Backstage, Nada y yo nos encontramos. Nada dice: No puedo creer el verte. Nada es famoso por haber colado una canción en un spot de una multi. Look at you…Motherfucher. Termino el Master de publicidad. Paula entra a trabajar en Mcann Ericsson. JackOne me llama. Paula deja de llamarme. El director creativo tímido tiene nueva acompañante. El padre de Paula quiere que su hija lleve la campaña de una de sus divisiones, unas natillas con dos sabores. Nada acepta protagonizar el spot. En el Puente de Vallecas hay una gran valla publicitaria, justo donde la pintada de Nada, de unas nuevas natillas de dos sabores con tipografías estilo graffiti. No puedo creer al verte, la pinta de estúpido que tienes. Me siento como un imbecil en el suelo. Nada lo sabe. La PGA sobrevive aunque algunos trabajan en la fábrica de natillas. Jack One no entiende a Nada. Yo tampoco. Nada no tendría que estar allí, justo detrás de mí. Un chaval le cuenta a otro en el parque que Nada es un cobarde que disparo por detrás a K20. Una sola frase puede acabar con el mejor marketing viral. La campaña es un fracaso. Paula rompe con el director creativo, descubre que toma viagra. Look at you. Paula se va a México a dirigir un programa del corazón en Televisa. Motherfucker. El dinero de la promo para Nada se termina. No más conciertos en festivales. Seguimos siendo 15. Mírate cabrón. No puedo creer al verte. Estampo un Audi A6 contra la puerta de un gran almacén sentado en el sofá de la casa azul. Las imágenes se cuelgan en Vemeo. En unas páginas http chinas se hace referencia. Nos sirven como manual de estilo para un videojuego que estamos creando. K20 es ahora un juego de simulación. Conseguimos 11 millones de Euros de inversión del mercado francés e inglés. El videojuego hace 60 millones en la primera semana. Me proponen que dirija la adaptación en formato 3D para salas Imax. Eva juega online. Años después el video de Nada disparándome aparece en la red. No nos importa. Promociona el producto. Todos los derechos reservados. Cualquier coincidencia con la realidad no es del todo anecdótica. ¿Quién sabe si el vídeo es real? Eso fascina a nuestros usuarios. A mi cada vez me es más difícil decidir que es la realidad. Nada recibe una paliza, mientras le tiran natillas caseras, por unos chicos de su barrio al grito de Look at you… Mother fucker. Zc Mafia decide confesar que el fue quien aviso a Nada. Razones personales ninguna, una simple cuestión de matemáticas. Quizás aplico el algoritmo equivocado procesando la información. El Tony Montana de Fuencarral desaparece de mi agenda de contactos. JackOne dice que no me preocupe. Zc Mafia protagoniza una película porno con Nada y colegas. La única explicación que dan es que si te ponen una tipa desnuda delante que vas hacer. Joderte macho, sobretodo si hay cámaras delante.
Look at you. No puedo creerte el verte Eva. Soy yo. Me bajo en la estación de tren cercanías de Cantoblanco. No hay ninguna pintada. Nada.
Madrid Enero 2002
Look at you. No puedo creerte al verte. Éramos unos 15. Nos bajamos en la estación de tren cercanías de Cantoblanco. Dhemo comenzó con el Bombing. Esta operación no tenía más sentido que reafirmar un territorio. Corría detrás de ellos grabando cada uno de las situaciones. En 03:15:01 habíamos marcado la Zona Norte Posse. Un nuevo grupo había nacido la PGA, Palos a Grandes Almacenes. Empezamos a romper los cristales de la estación. La seguridad apareció rápida y certeza. Reconocí a varios X-men. Como teníamos planeado nos dividimos en dos grupos. Jack One corría en dirección contraría con el Sugus,y cinco crios más del colectivo. No lo iba a tener sencillo. Los agentes de seguridad privada empezaron a tirar gas lacrimógeno y pelotas de goma. Mientras nosotros nos dirigíamos por las vías en oscuridad hacia la estación de Fuencarral. Una vez allí la misma operación pero el mensaje era distinto. Rompo la cabina de seguridad vacía con los monitores de televisión con una gran llave inglesa. Nos metemos en el metro y comenzamos a escribir: Algo huele a Muerto en Fuencarral. Tal como teníamos calculado aparecen a los cinco minutos la seguridad y comienzan a disparar tiros al aire. Un amigo de servicio de limpieza nos deja abierta la galería de trabajo. Corremos por un corredor de menos de dos metros de altura y un metro de ancho. Salimos a la calle en medio del barrio de Fuencarral. Vemos las luces de los nacionales. Tiramos los botes y el ZC mafia nos recoge con su Opel Astra. Nos vamos hacia por la M4O hacia la zona de Mendez Alvaro. Allí nos esperan varios colectivos de la zona sur. Nos dan nuevos botes y cambiamos nuestras chaquetas. Un chiquillo me da su tags y me dice estoy orgulloso de salir de ronda con K20. Les digo a los demás que este chaval dará que hablar. Bajamos con tres coches a la zona de descarga de la zona comercial de Mendez Alvaro. Uno de mis chavales desconecta el sistema de seguridad. Me meto en el coche preparado para el alucinaje. Estampamos el coche contra la puerta del almacen. Comenzamos a sacar el material: teles de plasma, ordenadores, monitores y demás material electrónico. Todo lo que nos habían dicho que nos podíamos llevar. Aquello que el seguro cubría: el excedente. Con esto tendrían protección para un año. Al salir veo un gran graffiti de Nada, un rapero negro que ahora salía en la radio. Cojo uno de los botes y lanzo mi firma encima de su plata. Este es ahora mi territorio. Nuestros coches se largan. Me voy andando. La operación ha terminado. JAckOne me llama. Me dice que estoy loco y me pregunta donde estoy. Le digo que no se y que ya nos veremos mañana. Cojo la tarjeta SIMS y tiro el móvil. A unos 500 metros la guardia civil me para. Debí deshacerme del móvil antes. Se que es algo rutinario. Saben perfectamente donde estoy en cada momento. Siempre he estado en el mismo lugar. Me registran y me piden la documentación. Preguntan que hago en la zona. Les respondo que voy camino de casa de los padres de mi novia. Nunca falla. El guardia civil me observa.
Un par de horas después estoy en casa de Paula, una amiga mexicana del Master de Publicidad y Relaciones Publicas, follándomela con la mascara de El Santo, en su piso en Martín de los Heros. Paula me levanta con una mamada. Le pido que me regale su nuevo terminal de móvil. Dice que a cambio luego iremos al palco que su padre tiene en el Estadio Bernabeu, que tiene presentarme a su amigo Paco Plaza, un director de cine que trabaja para Filmax. No lo tengo tan claro, de momento paso de esos saraos Nos vamos a las clases. Hoy tenemos un seminario con un director creativo chileno. Sorprende lo tímido que es. A los 15 minutos de empezar la clase se va al cuarto de baño. Vuelve un poco más vivo. Pienso que es una buena dieta eso de ponerse una tecla de farlopa a las 11:15 de la mañana. El tipo desfasa y empieza fijarse en cosas absurdas de la clase; como las letras que llevamos puestas en nuestras ropas. Mi vestimenta es muy formal. Esta mañana soy un pijo marca ICADE. No me extraña que se aburra. Un compañero, y amigo Juan Martínez, alias el Otaku, comienza hablar sobre El Club de la Lucha. El creativo se emociona un poco, pero como era de esperar nos llama anodinos e inanes, y vuelve a hablar sobre los símbolos que esta viendo en nuestra ropa y cosas por entero incongruentes en principio. Empiezo a analizar las tipografías y entiendo lo que dice. Llama mucho la atención que este sea el tipo que haya hecho el spot más premiado de los noventa para Coca Cola. Una obra de treinta segundos, que nos hace beber un agua negra dulce estimulante y refrescante, que habla que aún estando en nuestro sitio hay que romper las normas; la regla fundamental del éxito tal como lo tenemos concebido en la sociedad occidental. Otra bolsa de oxigeno. Estar fuera pero estando dentro. Muy raro que un hombre que no tiene ni la capacidad de aguantar una mirada sea quien te lo diga, y que sea el mismo que a la vez haya convencido a una multinacional con esa idea para vender su producto. Soy un iluso. Eva prefiere ingenuo. No lo se, siempre me gusto la calle, quizás demasiado.
Unas semanas después me dan un tiro en la espalda. Estábamos en el puente de Vallecas cuando Nada se acerco por detrás y me disparo. Tuve suerte la bala se quedo en la parte baja de la columna vertebral. Nada corría. Zc Mafia lo graba todo en video. No lo sentí demasiado al principio. Bendita cocaína. Me llevaron a la clínica Rubber. Una vez allí una rápida de operación y una cirugía laser para hacer desaparecer la marca de bala. Un psicólogo dice que tendré que estar en reposo unas semanas, después una terapia de recuperación. Lo que más me jode es no poder follar con normalidad en una gran temporada. Hacen un informe del asunto como si de una operación de hernia discal se tratase. Muy sencillo. La realidad siempre a nuestro servicio. Look at you. No puedo creer al verte
Tras las semanas de reposo, mi pareja quiere follar. No soy el mismo. Noto que con cada embestida me hago daño en la espada. Su cara muestra insatisfacción. Mírate cabrón. Un mes después me dejo. Esto no tiene vuelta atrás. Comienzo a andar por las mañanas una hora todos los días. Desparecen las salidas nocturnas. Vuelvo con fuerza a mis estudios en el Master de Publicidad. Por las tarde voy al terapeuta a recibir masajes para la espalda. Allí conozco a una mujer iraki, que vive sola en Colmenar Blanco me da masaje, y su teléfono. Demasiado fácil y decido no llamarla. Es muy extraño. Soy débil. Eva publica en twitter; Look at you. No puedo creer al verte. En su canal de youtube pone en favoritos un videoclip de Nada que realice.
Un año después, Nada rapea en un festival de Hip Hop en Zaragoza un tema llamado: Look at you… Motherfucker Todo un hipno con mucha crema. Un amigo suyo el Langi de la Excepción de Pan Benito, me cuenta que esta preparando una película en la que aparecerá de protagonista. Me dice que debería apuntarme al rollo. En definitiva tú también tienes un gran pasado. Le digo que en principio yo no soy un discapacitado y nunca me considerado un héroe de barrio, además siempre se me ha dado mal hacer slam. Mueve las manos y repite: Look at you…Motherfucker. No hay nada más ridículo que un blanco haciéndose pasar por negro del Bronx. No puedo creer al verte
Unos meses antes, Nada me manda una mixtape a casa. No la escucho. Solo me fijo en su portada. Una foto de un graffiti de Nada en el Puente de Vallecas. La bala vuelve a entrar. En el suelo reconozco su figura. Nada me dice; Mírate cabrón. Estoy en el suelo. Nada comienza a correr. Pienso que sonaría mejor en inglés. Paula mi compañera del Master me visita. Estoy tumbando en la cama mientras ella se desnuda. Sorprendida coge la cassete. Hace años que no ve ninguna. Me regala a cambio un Ipod con música psytrance mexicana.
En el Backstage, Nada y yo nos encontramos. Nada dice: No puedo creer el verte. Nada es famoso por haber colado una canción en un spot de una multi. Look at you…Motherfucher. Termino el Master de publicidad. Paula entra a trabajar en Mcann Ericsson. JackOne me llama. Paula deja de llamarme. El director creativo tímido tiene nueva acompañante. El padre de Paula quiere que su hija lleve la campaña de una de sus divisiones, unas natillas con dos sabores. Nada acepta protagonizar el spot. En el Puente de Vallecas hay una gran valla publicitaria, justo donde la pintada de Nada, de unas nuevas natillas de dos sabores con tipografías estilo graffiti. No puedo creer al verte, la pinta de estúpido que tienes. Me siento como un imbecil en el suelo. Nada lo sabe. La PGA sobrevive aunque algunos trabajan en la fábrica de natillas. Jack One no entiende a Nada. Yo tampoco. Nada no tendría que estar allí, justo detrás de mí. Un chaval le cuenta a otro en el parque que Nada es un cobarde que disparo por detrás a K20. Una sola frase puede acabar con el mejor marketing viral. La campaña es un fracaso. Paula rompe con el director creativo, descubre que toma viagra. Look at you. Paula se va a México a dirigir un programa del corazón en Televisa. Motherfucker. El dinero de la promo para Nada se termina. No más conciertos en festivales. Seguimos siendo 15. Mírate cabrón. No puedo creer al verte. Estampo un Audi A6 contra la puerta de un gran almacén sentado en el sofá de la casa azul. Las imágenes se cuelgan en Vemeo. En unas páginas http chinas se hace referencia. Nos sirven como manual de estilo para un videojuego que estamos creando. K20 es ahora un juego de simulación. Conseguimos 11 millones de Euros de inversión del mercado francés e inglés. El videojuego hace 60 millones en la primera semana. Me proponen que dirija la adaptación en formato 3D para salas Imax. Eva juega online. Años después el video de Nada disparándome aparece en la red. No nos importa. Promociona el producto. Todos los derechos reservados. Cualquier coincidencia con la realidad no es del todo anecdótica. ¿Quién sabe si el vídeo es real? Eso fascina a nuestros usuarios. A mi cada vez me es más difícil decidir que es la realidad. Nada recibe una paliza, mientras le tiran natillas caseras, por unos chicos de su barrio al grito de Look at you… Mother fucker. Zc Mafia decide confesar que el fue quien aviso a Nada. Razones personales ninguna, una simple cuestión de matemáticas. Quizás aplico el algoritmo equivocado procesando la información. El Tony Montana de Fuencarral desaparece de mi agenda de contactos. JackOne dice que no me preocupe. Zc Mafia protagoniza una película porno con Nada y colegas. La única explicación que dan es que si te ponen una tipa desnuda delante que vas hacer. Joderte macho, sobretodo si hay cámaras delante.
Look at you. No puedo creerte el verte Eva. Soy yo. Me bajo en la estación de tren cercanías de Cantoblanco. No hay ninguna pintada. Nada.
domingo, 24 de abril de 2011
sábado, 9 de abril de 2011
M.I.A. Miami International Airport.
Time code 00:00:18 Embemed Systems
Agosto 2000. En la zona de embarque un secreta me sigue en los servicios. Llevo una bolsa deportiva de grandes dimensiones con un par de de discos duros y varias unidades zip. Me he dejado barba y pelo largo. Mi primo Mark me ha acompañado hasta el último momento. Un buen tipo con el mismo carácter que yo, por eso supongo que nos aguantamos lo justo.
Casi un año antes es también la primera persona que veo en EE.UU, y curiosamente en el mismo lugar. Mas bajito que yo, pero con increíble parecido. Unos días después me lleva a su local de ensayo. Lleva tupe y toca la batería delante de una gran bandera de barras y estrellas. Where is my mind de los Pixies. Dejamos mi maleta en su casa. Saludo a Vilma, mi nueva madre en la gran democracia, sentada de tras de un varias pantallas de ordenador y me llevan a cenar al restaurante español llamado Navarra, justo en frente de una sucursal de la iglesia de Cienciología. Su marido Héctor, un médico forense, combatiente en la guerra de corea, me enseña su colt, antes de dejar la mansión. Me hace mucha gracia. Después de cenar, nos vamos al Alycat, un prostíbulo con strippers. Un amigo multimillonario de la familia llamado Waldo, un juguete roto del primer boom tecnológico de Seattle, me invita a un baile privado de una stripper. La chica golpea con fuerza mi cara con sus tetas al ritmo de Welcome to Miami, mientras todos mis acompañantes se ríen. No me da ningún placer pero creo que es su rito iniciación. Tomo un White Russians, mientras Waldo repite slap dancing. Nuestras acompañantes femeninas, mi prima lejana Teri Teri y su acompañante Wendolin, una mujer criolla, que escupe constantemente la palabra Loser, protestan. Noto que Wendolin me mira la entrepierna. Waldo les parece un cerdo. No se si por su exceso de sobrepeso o por el entusiasmo que pone a su baile privado. Waldo decide quedarse allí. Teri Teri protesta no sabe por que Waldo tiene que dejarse varios miles de pesos cada vez que esta allí. Yo empiezo a entenderlo viendo el material que se mueve por la sala. Meses después Waldo le envía una polaroid desnudo a Teri Teri donde se puede leer el mensaje Thanks For The Hospitality, tras enterarse que ella se ha comprometido con un periodista de Miami Herald. Nosotros volvemos a la Mansión. Wendolin me invita a ir en su coche y se queda rezagada conmigo. Mi inglés no es muy bueno pero conseguimos optimizar la conversación. Es entonces cuando me dan de verdad la primera bienvenida a Miami. Las ventanas del coche están llenas de vapor. La criolla se pierde conmigo en la bodega de mi tía. Es la primera vez que pruebo las caderas de una cubanoamericana de tercera generación. Al día siguiente Whatever, pero creo que ha subido mi reputación entre mi familia. Mark me da una vuelta su Audi tt para contarme que el también se acostó con ella, y con aquella, y también la siguiente, y que de tanto en tanto, lo suele repetir, aunque tiene pareja estable. Me hace una relación de todas las chicas con las que se ha acostado dentro del círculo familiar y de sus amigas. Lo entiendo como esto es mi territorio, mi tribu, pero me has caído bien chaval. Además me aconseja un restaurante retirado para mis citas. A eso le llamo hacer bien las cosas. Decide llamarme Lucky. Nos fumamos lo que él define como un marihuano, un cigarrillo solo con cogollos de marihuana de hawai y entramos a ver una película en 3D en el Virgin Megastore, después de habernos comprado una cantidad indecente de Dvds. Por si acaso él esa misma noche se tira Wendolin. Antes de irse Wendolin con Mark la veo histérica en el bar gritándome que no sabía por que lo hacía. Disimulo, y aparento no saber de que se trata, la invito a un Sex On the Beach, mira divertida y en ese instante tomo consciencia de cómo es exactamente Miami.
Agosto 2000. En la zona de embarque un secreta me sigue en los servicios. Llevo una bolsa deportiva de grandes dimensiones con un par de de discos duros y varias unidades zip. Me he dejado barba y pelo largo. Mi primo Mark me ha acompañado hasta el último momento. Un buen tipo con el mismo carácter que yo, por eso supongo que nos aguantamos lo justo.
Casi un año antes es también la primera persona que veo en EE.UU, y curiosamente en el mismo lugar. Mas bajito que yo, pero con increíble parecido. Unos días después me lleva a su local de ensayo. Lleva tupe y toca la batería delante de una gran bandera de barras y estrellas. Where is my mind de los Pixies. Dejamos mi maleta en su casa. Saludo a Vilma, mi nueva madre en la gran democracia, sentada de tras de un varias pantallas de ordenador y me llevan a cenar al restaurante español llamado Navarra, justo en frente de una sucursal de la iglesia de Cienciología. Su marido Héctor, un médico forense, combatiente en la guerra de corea, me enseña su colt, antes de dejar la mansión. Me hace mucha gracia. Después de cenar, nos vamos al Alycat, un prostíbulo con strippers. Un amigo multimillonario de la familia llamado Waldo, un juguete roto del primer boom tecnológico de Seattle, me invita a un baile privado de una stripper. La chica golpea con fuerza mi cara con sus tetas al ritmo de Welcome to Miami, mientras todos mis acompañantes se ríen. No me da ningún placer pero creo que es su rito iniciación. Tomo un White Russians, mientras Waldo repite slap dancing. Nuestras acompañantes femeninas, mi prima lejana Teri Teri y su acompañante Wendolin, una mujer criolla, que escupe constantemente la palabra Loser, protestan. Noto que Wendolin me mira la entrepierna. Waldo les parece un cerdo. No se si por su exceso de sobrepeso o por el entusiasmo que pone a su baile privado. Waldo decide quedarse allí. Teri Teri protesta no sabe por que Waldo tiene que dejarse varios miles de pesos cada vez que esta allí. Yo empiezo a entenderlo viendo el material que se mueve por la sala. Meses después Waldo le envía una polaroid desnudo a Teri Teri donde se puede leer el mensaje Thanks For The Hospitality, tras enterarse que ella se ha comprometido con un periodista de Miami Herald. Nosotros volvemos a la Mansión. Wendolin me invita a ir en su coche y se queda rezagada conmigo. Mi inglés no es muy bueno pero conseguimos optimizar la conversación. Es entonces cuando me dan de verdad la primera bienvenida a Miami. Las ventanas del coche están llenas de vapor. La criolla se pierde conmigo en la bodega de mi tía. Es la primera vez que pruebo las caderas de una cubanoamericana de tercera generación. Al día siguiente Whatever, pero creo que ha subido mi reputación entre mi familia. Mark me da una vuelta su Audi tt para contarme que el también se acostó con ella, y con aquella, y también la siguiente, y que de tanto en tanto, lo suele repetir, aunque tiene pareja estable. Me hace una relación de todas las chicas con las que se ha acostado dentro del círculo familiar y de sus amigas. Lo entiendo como esto es mi territorio, mi tribu, pero me has caído bien chaval. Además me aconseja un restaurante retirado para mis citas. A eso le llamo hacer bien las cosas. Decide llamarme Lucky. Nos fumamos lo que él define como un marihuano, un cigarrillo solo con cogollos de marihuana de hawai y entramos a ver una película en 3D en el Virgin Megastore, después de habernos comprado una cantidad indecente de Dvds. Por si acaso él esa misma noche se tira Wendolin. Antes de irse Wendolin con Mark la veo histérica en el bar gritándome que no sabía por que lo hacía. Disimulo, y aparento no saber de que se trata, la invito a un Sex On the Beach, mira divertida y en ese instante tomo consciencia de cómo es exactamente Miami.
NO END
viernes, 25 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Cruz de Caravaca
Mi intuición se perdió. Se que la quise perder. No quiero entender la mente de otro organismo. No quiero estar aquí. Dentro su deseo. Una y Otra vez. Sus organos genitales femeninos se rozan cada vez más y con más fuerza contra mi pene erecto. Su miedo interno da forma al vacío de mis alucinaciones. Una Cruz de Caravaca blanca con tonos rosas sobre una manta de Terciopelo Azul aparece en mi mente al sonido de sus gemidos. Sin sensación de cuerpo. Sin Lugar. Me pierdo en ella donde todo se descompone en cifras. Mis números me llevan a retornar a la inocencia. Vuelvo a ver como se construye la realidad en cada uno de sus puntos de fuga. Me excitan sus dos piernas grandes como columnas donde penetro en un cielo de código libre. Soy un hermoso viaje en ella. Sabiendo en que vector estabas. Encontrando la noche pobre y enferma de luz.
Me repito: la realidad no nos ha engañado. Solo es la sabiduría que hemos recibido lo que nos hace entender lo que significamos.
No quiero estar aquí. Otro cibernauta teclea nervioso. Su única posibilidad un Publiclick. Otra variable: Eva sin Red. No quiero estar sin avatar. Los dos queremos estar, esa es nuestra intuición.
Ando por las ramblas de la Alameda de San Antón en la sucia, puerca y esteril ciudad de Cartagena. Sólo mirando lós cólores de cada uno de los graffitis. reconociendo cada una de las crews; La Vieja Magra, La Zona Norte Posse, Kraser 3, K20...
NOEND
sábado, 12 de marzo de 2011
NO 01 END:--- TRANSMISION K1NEMA CODE
Regeneración de base datos en nueva gama de ordenadores biomoleculares hechos de ADN y otras moléculas biológicas. En una “Joint venture” con el Laboratorio de Ehud Shapiro en el Instituto Weizzmnan hemos logrado dispositivos microscópicos de computación más fáciles de utilizar para los usuarios incluso en la ejecución de cálculos complejos o en la respuesta a complicadas tareas.
MT=Buscar+VG;DCSBXZ0%C2%B4;tp://auto.search.msn.com/response.asp%3FMT%3dBuscar%2BqAD0XZ
lunes, 7 de marzo de 2011
Time Code 00:00:06 Believe in U.
Viernes 13. 1997 Mayo. Madrid
Es el maravillas, una sala de música alternativa, en San Vicente Ferrer Nº33. Un local pequeño en el según dicen estuvo meando, en la pista de baile, el cantante de los Stone Roses, un tal Ian brown, durante una descomunal borrachera después de su primer concierto en Madrid. En el que por supuesto estuve para darle la mano en el escenario, mientras el grupo tocaba I Wanna Be Adored, y casí abrirme la cabeza tras innumerables pogos contra el suelo de la respetable sala de conciertos La Rivera, ante la mirada estupefacta y avergonzada de mi pareja. Nos acompañaban en aquel concierto Ray Loriga y Cristina Rosenvigne. Había conocido a Ray Loriga, haciéndole una entrevista para la revista de la Universidad Antonio de Nebrija, en una pausa del rodaje de su primera película. En esa charla informal lo único que saque en claro era que todos sus amigos eran cineastas. No lo entendí como un consejo.
Eran las dos de la mañana. El local está vacío, quedamos unos pocos; un par de parejas; el escritor, Carlos Maño y yo apoyados en la barra del fondo; un conocido editor que me estaba intentado levantar a mi novia, África, con un vestido plateado, ceñido y escote palabra de honor. África colaboraba, en aquel momento, con el suplemento cultural de los viernes en periódico EL PAIS: El país de la Tentaciones
El editor halagaba a mi chica, y la invitaba a copas, alardeaba de los contactos que tenía, y que le podía ofrecer. Es interesante pienso mientras le digo a Carlos Maño.- Oye Neng. Vamos dejar que África realice bien su trabajo. Le hago un gesto con el dedo pasándomelo por el hueco de la nariz. Carlos me mira, asiente con la cabeza y nos vamos con buen paso y mejor letra al baño de la sala. El ritual de lo habitual. Atrancamos la puerta, saco la bolsita, pico en la tarjeta. Le digo que saque un turulo a Carlos. Como es un cutre; jode el invento y hace el turulo, con la entrada del local. Hay es donde se nota el poder adquisitivo de un escritor. Me jode por que soy un rayado. Carlos dice.- Muy guapa la presentación de tu corto.- Le respondo.- Un poco mal el sonido de la proyección, pero creo que la gente a respondido bien.- Le pasó dos filas en la cartera que he cortado con mi DNI. Nos pulimos el medio, y por supuesto el nevadito; un cigarro con las sobras de la cocaína, para joderse bien los dientes. El editor golpea la puerta. Abrimos y Carlos con sumisión le prepara otra raya de Farlopa. Carlos no habla, pero el editor se expande, y habla sobre como vive la juventud. Se siente joven con nosotros y eso le hace feliz. Se esta metiendo una tecla, como decimos en Tres Cantos, con Carlos Maño. Todo un honor recito en mi mente. Yo salgo fuera y beso a África. Me baja la coca por la garganta. Todos los que conocemos esa sensación nos encanta. Se nos acerca Mario, del grupo de Itelligent Tech Silvania. La cocaína es de baja calidad, y esta muy mezclada con anfetamina. Esto provoca que hable a toda velocidad. Micky me mira y se rie. África me mira orgullosa. Micky dice.-Bueno César, enhorabuena por el corto. Cuenta con nosotros para lo que quieras. Te dejo. Chao.-. El editor sigue dándole la chapa a Carlos. Uno de los hermanos Maravillas se acerca a mí. Noto que me mira orgulloso. Me da un fajo de billetes por la presentación. Es la primera vez que recibo tanto dinero por un trabajo mío. Sería la primera vez y la ultima. Me da un póster de la presentación para el recuerdo. África ha desaparecido. El editor también. Carlos y su novia se van a cenar. Yo estoy solo. Recibo una llamada al móvil. Andrés Gertrudix me invita a una fiesta en un piso en Plaza España. África no esta en nuestro apartamento. No me preocupa. Me bebo dos copas de Jack Daniels solo seguidas. Estoy muy ebrio. En la fiesta están: Nawja Minri, Daniel Calparsoro, Alex de la Iglesia. Oscar Aibar. Ray loriga y Cristina Rosenvigne. Es la casa de Pere Ponce, y hay una enorme fotografía de Loquillo. Loquillo no era algo de lo que participara a nivel estético. Nunca he escuchado música española. Pero esa foto era genial. Loquillo visto desde un lateral en blanco y Negro, convertido en un perfecto icono del Rockabilly español. En el salón había unos sofás blancos en el que estaban unas niñas pijas, a las que ni me moleste en saludar. Había un magnifica vista de la Gran Vía en la balcón. Te hacía sentir poderoso ante esa visión. Todo a tus pies. Daniel Calparsoro mira la ciudad de Madrid en este lugar. Me acerco a él, con otra copa de Jack Daniels, y hablamos de mi último trabajo Voces Blancas. Estoy impresionado de hablar con él; su opera prima Salto al Vacío, es una de mis películas favoritas españolas de los últimos años. No consigo empatizar con el aunque se muestra amable. Demasiado rudo para mí. Además supongo que lo único que le apetecía era tomar el aire tranquilo. Vuelvo dentro hay una sensación de tedio. Ray Loriga, según dicen los mentideros, ha dejado de beber, por problemas de alcoholismo, y solamente mira. Nawja se pone ha hablar conmigo me dice que me parezco a su hermano que esta México. No se que decirle. Tampoco me resulta amable. Me empiezo a preguntar que hago allí. Me dirijo al cuarto de baño. En el están Alex de Iglesia y Oscar Aibar. Cada vez voy más borracho. Hablo con Alex de Iglesia sobre mi último corto. Sigo vendiendo mi trabajo, quiero relacionarme con ellos. Ser como ellos. Me miran recelosos. Quiero estar a nivel que ellos. He llegado allí. No saben quien demonios soy y además soy un joven realizador intentando abrirse camino. Siento en ellos una muestra a medio camino entre competitividad y incredulidad. El caso es que estoy allí, y de alguna manera me tienen que aceptar. Atolladero es la primera película de Oscar Aibar. Había tenido oportunidad de verla unas semanas antes en un preestreno para la prensa especializada. Era una de las películas más horribles que había visto en mi vida. Con la lucidez que da el alcohol se lo dije a aquel director. Alex de Iglesia, que acababa de darme su número lo coge otra vez y lo borra delante de mis narices. Mire el trozo de papel y me fui. Fuera esta Andrés Gertrudix, que me observaba con su ojos a lo Christopher Walken. Andrés me contó que en Estados Unidos, en una representación de un musical para su High School, cayo muerto. Su mirada lo refleja. Andrés se acerco a mi me dijo que me había estado escuchando y que no me preocupara. No estaba preocupado. Jacqueline no estaba allí. La música del apartamento no convencía a nadie. Ray Loriga y Cristina Rosenvigne se han ido. Una de las niñas pijas dice que no tienen más discos, que su selección no es muy allá. Miro los Cds y no me convence ninguno. Alguien introduce en mi boca una acido doble gota. Vamos otra vez por la Calle San Vicente Ferrer. Daniel Calpasoro habla de su próxima película que va ser puro cine. Se lo dice una y otra vez a Nawja que lo mira esperanzada. Nawja esta guapísima con guerrera de color verde que le da un aspecto alternativo. Entramos en la sala Maravillas. La sala esta abarrotada y suena un tema Blur llamado Park Life. La gente se mueve en rollo brit-pop, un mezcla entre lo movimientos entre Morrisey y Jarvis cocker. Se me acerca un crítico musical, llamado Gabriel Makondo, me ofrece una pastilla de extasis, llamada Tulipan verde. Uno meses después intentaría abusar de África en su coche. Recuerdo que no pude defenderla por que ella nunca quiso contármelo. Solo una amiga suya me comento algo. Nunca pude discernir bien que era realidad en la relación con. Años después me lo encontraría en el metro muy desmejorado diciendo que no habían publicado su libro por problemas políticos. Iba muy sucio y con el pelo muy grasiento. Su mirada estaba perdida. A partir de este momento todo se vuelve difuso. Me acerco a unos amigos de Andrés Gertrudix que me dan otro acido doble gota. Le digo que es imposible que me suba, que ya voy suficientemente cargado. Los amigos se rien, y me aseguran que algo hará. Durante toda la noche me miran como si fuera su experimento. Intento bailar. La gente desaparece de mí alrededor. Salgo de la sala y ando sin sentido por las calles de Malasaña. Caigo al suelo. Me incorporo, para después acostarme en un banco. Comienza a amanecer y siento taquicardia. Los pensamientos fluyen a gran velocidad, pero no me llevan a ningún sitio. El frío empieza a hacer mella en mi cuerpo. Veo un teléfono público. Llamo a África, ya que no estoy en condiciones de andar. Me dice que me espere allí. Nunca supe si el editor se había ido a dormir con ella. En aquel momento no tenía ninguna importancia para mí. Pero por alguna razón de mi subsconciente me muevo. No recuerdo el instante anterior. Estoy otra vez en la puerta del Maravillas. Oigo sonido dentro de la sala, aunque es de día, o creo escucharlo. Caigo al suelo. Mi mirada se congela. Miro fijamente a un punto durante no se cuanto tiempo. Doy espasmos en el suelo. Mi respiración se acelera. Noto un estallido blanco en mi cerebro. Me meo encima. Consigo levantarme y empiezo a llamar al timbre de la puerta de la sala. De la ventada del piso de arriba de la sala, se asoma Luis Maravillas, y con una sonrisa, que le da la costumbre de este tipo de situaciones, me dice que vaya. África da por fin conmigo y muy intranquila me recoge. Recuerdo como me agarre a sus piernas para ir subiendo poco a poco a su cadera y poder reincorporarme a duras penas. Solo era capaz de ver unas medias negras. Lo bien que le quedaban. Empiezo a llorar. La cara de África se escama y veo en ella a una serpiente con sus rasgos. La lengua de África es bifida. Áfríca me ira entristecida sin saber que hacer para ayudarme. Prosigo llorando a lágrima viva. África decide llevarme a la estación de Autobuses de Plaza Castilla para que coja un Bus en dirección a Tres Cantos. Supongo que en aquella situación no era buena idea acercarme a la casa de mis padres. Llego a Tres Cantos. Todo se hace gigante a mí alrededor. Veo un árbol de dimensiones enormes. Llego a casa, donde descubro que mi abuelita, esta levantada. La cabeza de mi abuelita es de proporciones inmensas. Ella se ríe al verme. Yo suelto una risa nerviosa ya que mi cerebro no puede procesar todo aquello. Ella se va divertida de la cocina. Mi sensación es de absoluto pánico ante lo que me esta pasando. Intento desayunar, ya que alguien me dijo que era la única manera de bajar los efectos de acido. Me meto en mi habitación bajo las persianas y no me duermo. Horas después, tras un sin fin de experiencias fuera de lo racional. Bajo a Madrid, para ver a Norka, un amigo pintor suprarealista, con alguna experiencia en chamanismo, que se estaba intentado follar a África, mediante una cama redonda con su pareja Alba. Estamos sentados en la Filmoteca Nacional tomando el un café y yo un zumo de naranja. Sigo bajo los efectos de acido pero en menor intensidad. Le pregunto si esta sensación se bajara alguna vez, ya que son demasiadas horas de high, su respuesta no me cerró mis dudas, pero si me sereno; César ese eres tú. Esa noche me grabe en video con una High 8. Años después alguien encontró la cinta. Eva se negó a comprarla por que no le parecía una información lo suficientemente relevante para mi público.
NOEND
domingo, 27 de febrero de 2011
domingo, 13 de febrero de 2011
Time Code 00:00:05 Believe in Me.
Parece que en algún lugar de mi mente todo esta bien. Eva dejo de creer en mí, y fue entonces cuando tuve que recorrer las líneas de mi pasado. He perdido el cargador de la batería de mi Blackberry. La única posibilidad que tengo es volver a ser yo. Se que me conectare de nuevo con vuestra ayuda. Escucho una y otra vez una canción del Utah Saints, Believe in me. Caminando con mi hermano Oscar, por la noche en la Calle San Vicente Ferrer de Madrid, vimos a una pareja peleándose. La calle tenía ese color sepia que tanto me gusta de la zona de Malasaña, que da un tono cinematográfico a cada uno de las situaciones que ocurren en aquel lugar. Los dos eran muy atractivos, y no parecían una representación de un sentimiento ficticio. Eran reales. Ella chillaba con toda su alma, daba la sensación de que cada uno de gritos estuviera amplificado con la intención de conectarse, de ser querida en definitiva. El estaba callado mirándola fijamente. No se movía. Ella de pronto dejo de chillar. El la observaba, lanzando preguntas hacía su interior. No le importaba nada lo que había a su alrededor. Solamente ella. No creo que escuchara lo que ella decía. Estaba de más. Ella se dirigió hacia él y le dio un beso con tanta ternura que todos los que estábamos allí lo sentimos. El nombre de él era César. Ella era África, una prostituta de lujo. Vivian en la plaza Luchana. César era un estudiante de periodismo, que estaba rodando su primer cortometraje llamado Voces Blancas. Una pieza rodada en Umatic en un piso en ruinas de unos compañeros estudiantes. En aquel corto imperfecto dos hermanos, un pintor y un yonki, se peleaban, para finalmente uno de ellos acabar suicidándose con la ayuda del otro. Alejandro Amenabar, que vivía cerca de allí, quien acababa de finalizar el rodaje de Tesis, visitó el rodaje para darnos su apoyo y decirnos de manera sucinta que ningún productor estaría interesado en aquel trabajo. No le faltaba razón.
Mi hermano y yo nos miramos. Creo que pensamos lo mismo que estas situaciones solo podían ocurrir allí, y no nos equivocábamos mucho. Yo seguía andando, y cuando me quise dar cuenta había perdido a mi hermano, pero no me pare. Ande rápido para después correr. Me prometía, juraba que no pararía hasta encontrar a una mujer como aquella. Volví a mentirme.
Un año antes, África, una mujer de 25 años, nacida en los alrededores de Cuenca, que estudiaba periodismo en la Universidad Privada Antonio de Nebrija, arrancaba su coche. Llevaba un corte de pelo afrancesado, que le daba un aire a la actriz francesa Irene Jacob, en la película Rojo, de Kieslowski. África no tenía móvil por aquel entonces. Un amigo Concejal de deportes en el ayuntamiento de Tres Cantos me dijo que siempre detrás había una mujer. Su ayudante que había trabajado para IBM me miro en silencio. Nunca supe si compartía ese sentimiento o simplemente me estudiaba.
África tenía un Nissan Micra rojo, al que llamaba Bubu. Cesar andaba hacía el autobús cuando África se le acerco y le dijo que subiera al coche. África y Cesar habían coincido pocas veces y solo habían tenido unas leves conversaciones sobre una película que admiraban profundamente ambos: Rojo de Kieslowski. Cesar dudo. No lo entendía muy bien, y además tenía la tarde ya organizada. Pero África insistió. Los dos se fueron al apartamento de África, en Cuatro Caminos. Cesar seguía sin entender la situación. Llegaron al apartamento. Un lugar con paredes blancas sin mucha decoración que destilaba soledad. En una mesa de cristal había unos cómics de Milos Manara, y un porfolio sobre Louis Brooks. A Cesar le llamo la atención que aquellos dibujos y fotos eran el referente estético de África. Su forma de moverse, andar y vestirse era la misma. África estaba insegura y hablaba sobre su anterior relación con un conocido crítico cinematográfico: Carlos Boyero. Ella también hablaba, con admiración, sobre Almudena Grandes. El estudiante no conocía ese mundo. No le interesaba. Cesar no dejaba de preguntarse si aquello era real. África bajo la persiana de la habitación. Cesar bebía cerveza. Tras unos instantes de inseguridad, Cesar decidió besar a África en los hombros, mientras bajaba los tirantes del vestido para descubrir sus enormes pechos. África contenta, agradecida, le susurro al oído;- ¿Por qué no nos vamos a la cama? Es más confortable. El universitario siguió él cuerpo.
África entro en la habitación y beso con fuerza a África. Cesar paro un instante. Cesar dejo a África en la cama, había visto un reproductor de CD, en el salón. Puso a los Sex Pistols. Never Mind The Bolocks. África le recibió excitada. Cesar entro en ella. África jadeaba y gritaba cabrón una y otra vez. Cesar incomodo por el griterío notaba como África se corría con abundancia. África le decía- mira como me tienes cabrón- cogiendo la mano de Cesar y haciéndosela pasar por la entrepierna mojada de líquido vaginal. Cesar era incapaz de concentrarse pero disfrutaba del tacto del cuerpo de África. Ella paro un momento y con una vocecilla alegre y suplicante le pidió por favor que se la dejara chupar. Acto seguido Cesar levanto la sabana para ver como África le succionaba su miembro viril. Cesar no se encontraba cómodo. Aunque África se esforzó toda la tarde en que se corriera a él le fue imposible. África llevo en coche a Cesar a la casa de los padres de éste. Durante la conversación le dijo algo que no olvidaría jamás.-Cesar, cariño que bien me vas a venir para está primavera. Además siempre he pensado que es inversamente proporcional el tiempo en que tarda una persona en entrar a tu vida del que sale. No piensas lo mismo cariño.- Un día después Cesar apareció sin llamar en el apartamento África. Él tumbo a África en el suelo, le cerró las piernas, e introdujo su pene en la vagina, acariciando la cara de África. Ella tembló. Besaba con dulzura el rostro Cesar. África miro a Cesar sorprendida y comenzó a llorar. Cesar eyaculo dentro de ella. Ambos comenzaron a reír de satisfacción. Unas semanas después tendría dejar el piso. Su anterior novio, un empresario, su protector nos había puesto un detective para vigilar cada uno de nuestros movimientos. Nunca me llegue a enterar. No lo vi., ni me intereso.
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NOEND
martes, 4 de enero de 2011
jueves, 30 de diciembre de 2010
Time Code 00:00:16 Cronicas
En el canal 24 horas veo a Eva en Dinamarca, entre las autoridades invitadas que visitan el parque eólico más grande del mundo. El príncipe heredero Federico y el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, han inaugurado en la costa oeste de Jutlandia, en el mar del Norte, el “Horns Rev 2”, considerado el parque eólico marino más grande del mundo. El parque, situado a 30 kilómetros de la costa oeste de Jutlandia, cuenta con 91 aerogeneradores con una capacidad de producción de 209 megavatios que podrán suministrar energía eléctrica equivalente al consumo anual de 200.000 hogares, señalo la compañía energética estatal DONG Energy, impulsora del Proyecto
En 1992, en Barcelona, en un despacho de Telefónica hago mi primera videoconferencia, después veo jugar al Dream Team en las Olimpiadas.
Eva detecta que su página de facebook ha sido hackeada, alguien tiene el login y el password. Descubrimos quien ha hecho un ingreso en una cuenta en Ucrania por Western Union, la cantidad de 100 dólares para contratar el servicio. Un dominio alojado en Moscu ofrece esa posibilidad. Nos parece muy crute, pero a Eva le asusta. A mi intriga que información quiere saber y para que la quiere utilizar. No hacemos nada. El personaje de Eva es lo suficientemente sólido.
34+3678749873-EP1DEMIC
viernes, 17 de diciembre de 2010
Time Code 00:00:15 The First Attack
Madrid. Septiembre. 2001
Le pido una pastilla de bencedrina a mi colega Aitor, un becario de la Agencia Efe. Una bolsa con al menos cien pastillas entra en el bolsillo de mi cazadora. Acabamos de salir de un After Gay cerca de la Biblioteca Nacional, con una diseñadora que ha trabajado en la última película de Miguel Bardem. Un adolescente modernillo entra de la mano de un empresario a la discoteca. El portero sonríe amable. Paramos un taxi que patina por el agua de la lluvia. Nos dirigimos hacía la Latina. Nos cuenta como se avergüenza de su trabajo para este director, que no se puede caer más bajo. No lo entiendo. Mi amigo Aitor comienza a comerle la oreja. Parece que se tranquiliza. Su angustia vital desaparece. Yo me uno por el otro lado. Sus pezones se erizan en mi boca. Noto como su calor corporal asciende. Los ojos del señor del taxi nos dice que ya hemos llegado a través del retrovisor. Ella se recompone la vestimenta. Igor le toca el culo. Noto una acaricia en mi paquete. Subimos a un quinto piso en un viejo ascensor de jaula. Allí nos espera una fiesta petit Comitte. Un cincuentón con barriga en bolas hace un gesto de garra felina con la mano. Aitor que tiene más prisa que yo por echar un polvo se lleva a la diseñadora al cuarto de baño. La música esta muy alta. La gente baila. Un chico androgino pasea con sombreo de copa como única ropa unos pantyes. Las persianas están bajadas. Unas luces negras son la única referencia de luz. En el salón hay una chica desnuda pintada con colores fluorescentes con un piercing amarillo acido en el clítoris. Comenzamos a hablar. Pongo un par de tiros de farlopa de medio gramo y a los cinco minutos le estoy chupando el coño. Me canso, y con una sonrisa me despido, mientras saco un pelo de su vello púbico de la boca. Ella me acaricia la cabeza. Otro ocupa mi lugar y la rocía con leche. Es precioso el efecto estético. Estaría allí eternamente. Busco cualquier cosa para beber. Encuentro en la cocina una botella de tequila cuervo, y unos pequeños tapones helados. Empiezo a repartir tapones entre la gente que hay allí y pastillas de bencendrina. Aitor sale del cuarto de baño. Entro y la diseñadora tiene puesta una larga fila de cocaína. Aspiro con un billete de 50 Euros y me encuentro con su vagina delante de mi cara. Comienzo a sorber sus labios genitales mientras ella hace fuerza con sus manos en mi cabeza. Su jugo vaginal brota abundantemente. Es casi como una meada. Salgo del cuarto de baño. Noto un flash fotográfico. En una habitación contigua le están haciendo unas fotos a un niño pequeño mientras lo sodomizan. Llamo a la policía desde el teléfono móvil que encuentro en una chaqueta Christian Dior. Busco a Aitor y le digo que nos vamos. Es más de lo que se pueden permitir mis neuronas en este momento. Salimos a la luz. Me pongo las gafas de sol. Un policía corre a nuestro lado en dirección contraria. Tomamos un taxi. Llévenos a la calle Fuencarral. Paramos en frente del Bar Moreno. Esta como siempre lleno hasta los topes. Según entramos hay un chico inconsciente en el suelo. Le tomo el pulso. Esta vivo. Coloco una pastilla de bencendrina en su boca y le doy una cerveza. La música rasga. Son clásicos de música disco de principios de los noventa, cosas como Technotronic. Two Unlimited, Ace of Base, o Rick Astley. Descubro que es lunes. Un travesti precioso y con grandes tetas se me acerca. Una voz me dice cuidado al oído. Nos vamos a un reservado. Me la follo por el culo mientras aspiro un poco más de coca. Termino dentro de él travestí sin condón. Voy al cuarto de baño. Me miro; los ojos están rojos. Saco Vispring y lo echo. Vuelvo a la barra. Aitor no está. Le pongo un mensaje al móvil. Entro a trabajar, tecla de farlopa, vily, desodorante y colonia Farenheit. Abro el Outlook. Tengo 130 mensajes en la bandeja de entrada. La mayoría son correos internos de la discográfica. Un pdf me llama la atención. Habla sobre como al jefe de la multinacional le produce una sonrisa de satisfacción cuando escucha nuestra última producción en el tono de móvil de un adolescente. Las cifras no son demasiado halagüeñas. Entro el despacho de mi jefa. Los dos estamos esplendidos, quizás demasiados activos para ser un lunes. Se que le encanta mi pelo decolorado y mi pinta de yonki demacrado por largas horas escuchando house puesto de Mdma. No creo que me allá escogido por otra razón. Un chico moderno que es capaz de estar drogado horas sin desfasar es un buen fichaje para según que ambientes de negocio. Para esto soy perfecto. Solo espero que me paguen la clínica de desintoxicación. Me pregunta si escucho voces. Le respondo que ya somos cuatro. Unas cuantas tareas, y empiezo a investigar en los ordenadores. Sorprende que toda la contabilidad de los derechos de autor este basada en MSdos. Siempre es mejor hacerlo desde dentro, en horas de oficina. El compañero de mi jefa me llama para tener una interesante conversación sobre sus inversiones en Marbella. No se si son consejos paternales, pero tengo claro que serán el tipo de preguntas, lo que hará que ellos me impliquen. Intento aparentar que no entiendo de lo que me esta hablando. Pienso en las capas de maquillaje que lleva encima. Para nosotros es fatal tener mala apariencia. ¿Cuantos años habrá llevado el mismo ritmo que yo? Me da unas entradas vip para un concierto de Muse en la sala Riviera. Más trabajo debo de acercarme al cantante de Sugarless que estará por allí. Invito a una compañera creativa. En el reservado me habla de las próximas acciones sponsorship de la operadora Orange en Portugal. Pago unas Jb colas a un grupo que entrega una maqueta. Nos vamos al backstage de Muse. Nada muy reseñable. Cogemos un taxi para la zona de Cuzco. Allí despido a mi acompañante. Noto como me baja el azúcar. Me acerco andando a un SevenEleven. Caliento una hamburguesa en el micro. Llevo 72 horas sin comer algo caliente y masticable. Unos chavales roban en la zona de sándwiches. Aprovecho para coger unos zumos. Ando por la estación de autobuses de Plaza Castilla. Para mí el mejor momento del día. No recuerdo nada. No quiero recordar nada. En la parte trasera del bus me preparo un porro de marihuana. Bajo al estudio. Mi hermano está encerrado en su habitación aunque veo luz encendida. Me pongo los cascos y me conecto a la red. Me divierto un rato leyendo el libro rojo de la publicidad, pero sobre todo pienso. No consigo dormirme. Un sonido acido y el salvapantallas haciendo espirales me levanta. Entro al trabajo. Esta vez no necesito, ni vily, ni desodorante y llevo puesto Dolce Gabbana, pero la tecla de farlopa es una costumbre difícil de dejar. Una punta para cerrar el estomago. Mi jefa no ha llegado. Es el momento de hacerlo. Copiar los archivos es demasiado complicado sin dejar huella, pero imprimirlos en medio de un albaran desde otro ordenador. No lo es tanto. Simplemente saldrán por la impresora de asesoría jurídica. Subo con normalidad a dirección con un carpeta amarilla. A la secretaría le pido la validación de un contrato que se va firmar esta mañana con un grupo nuevo de nu metal de Tres Cantos. Ella busca las referencias y manda imprimir el documento. Me dice que los recoja de la impresora principal. Allí están los otros archivos. La impresora se atasca. Le doy un golpe. Espero paciente a que salgan las hojas de la impresora. Otro instante más y cojo el fajo. Lo meto todo en la carpeta. Vuelvo con la secretaria. Así que tú eres el nuevo. Ya sabes que todos los que trabajan en tu puesto llegan muy lejos. Le contesto que espero estar a la altura. Coge el contrato y cierro la carpeta con la hoja que me interesa. Lo reviso y te los baja un becario. Sencillo. Muy sencillo. Mi jefa llama para decirme que se va a jugar al padel con Carlos Jean. Es lo mejor que puedes hacer una martes, le respondo. El jefe de ella viene a visitarme. Muy elegante pide que haga un Powerpoint con los datos del último trimestre del departamento. No me parece casual, y hago algo que nunca se debe de hacer; le digo que no puedo realizarlo. Tengo mucha tarea encima. Se que en menos de veinticuatro horas estaré fuera de la empresa. Razones todas las que quieran. Pienso mejor así. Será más difícil localizar quien fue el cabrón que desvió los datos. Mi mente paranoica lo organiza todo otra vez. Necesito otra manera verlo. No tiene por que tener una razón en concentro. Cambia los parámetros de conducta, así nunca te pillaran. Salgo a la calle. Noto a unos secretas a mí alrededor. No tendrían que estar allí. Corro en dirección contraría y en la Plaza Quevedo consigo un taxi. Dentro del vehículo me da la sensación que voy recibir un disparo y me tumbo. El taxista no le asombra, simplemente acelera. La radio habla de un acuerdo a nivel estatal para conseguir el estatuto de autogestión del país de Cataluña. No era tan sencillo sacar unos datos, o por lo menos no lo es ahora en mi mente. Le pido que cambie el trayecto varias veces al taxista. Bajo cerca de la embajada de los Estados Unidos de América. Me abren en un portal en la calle Serrano. Subo corriendo los 6 pisos. La puerta está abierta. Mi colega creativa publicitaria me dice que entre al salón. La mesa está puesta. Su madre se mueve en la cocina. En el cuarto de baño tomo un par de ansiolíticos. Sentados en la mesa, la madre nos sirve. Tomo solo la comida una vez que mi colega creativa ha probado antes. Ni que te fuera a envenenar, protesta. La miro; no sería la primera vez. Paranoico. Muy paranoico. He conseguido la información. Enseño el papel. Unos datos sobre las inversiones de Telefónica para el próximo ejercicio. Ella me da un libro viejo: la primera gramática de Antonio de Nebrija. Ahora si que vas a tener que correr, cariño. Esto se supone que tendría que estar en la biblioteca Nacional. Es mejor que cualquier movimiento bancario ¿No? Empiezan a ser demasiados datos para que tengas que controlarlos. Me digo que no tengo por que controlarlos. Suelto una carcajada, en realidad me encanta lo que estoy viviendo.
Unas semanas antes, un miércoles, en la Ohmm, una discoteca debajo del Palacio de Prensa, fumo un gramo de cocaína en los servicios con un dominicano. Me ensaña sus tatuajes. Una pequeña estrella en la mano indica que estuvo en la cárcel. Tiene 18 años y un hijo. Estaba constipado, pero al absorber la primera bocanada toda la mucosidad desaparece. Al salir del cuarto de baño, una colombiana, a la que no conozco, me acaricia los pezones con fuerza encima de la camisa. Reviento de placer por lo inesperado. El chico dominicano se sienta en el reservado. Olvido Gara alias Alaska me mira interesada. Le devuelvo la mirada y pierde la suya. Almodóvar y Amenabar se comen las bocas, pero a nadie parece llamarle la atención. La colombiana, rubia y con top, va acompañada por un chino que apenas puede mantenerse en pie. Mueve la cabeza de un lado a otro. No creo que sea consciente de que estoy a su lado. No te preocupes, mi cielo. Es la primera noche que toma coca. ¿Te apetece una copa? La colombiana y yo bailamos en la pista. Cuídate cielo, aparentas más edad de la que tienes, me dice la colombiana. El chino duerme en los asientos. Unos meses después le tendría que partir la cara en la Sala Long Play, a ritmo de los que pinchaba Miguel Mendoza. Un polvo con una de tus chicas no significa que puedas vender heroína en mis garitos. Termina la sesión. Me despido de los relaciones del lugar y encuentro en la salida con el chico dominicano. Un taxi, una raya, pasamos Atocha, y piso el suelo pringoso de un bar llamado el Punto Tropical. Unas golfas están en la parte trasera del bar acompañando a varios dominicanos muy bien vestidos. El chico me presenta a su hermano. En principio no hay ninguna intención detrás. Me dejan solo un rato. Se que no debo de mirar a sus mujeres, ni tampoco parecer demasiado indiferente. El hermano del chico dominicano se sienta conmigo. Gracias por dejarme compartir un rato con ustedes. Pide unas cervezas. Me dice que su hermano es un buen chaval que se esta intentando hacer un lugar en la ciudad. Tú y yo sabemos que no es casual que estés aquí. Ahora solo te pido que disfrutes, y que cuando quieras te marches en paz. Unas horas después salgo del lugar. Me acerco a una cabina telefónica y llamo a mi amiga la creativa publicitaria. Abre la puerta de casa. Comenzamos a follar en una cama que hace demasiado ruido. Adoptamos la postura del perro. Me pongo una bata blanca y salgo al salón. Allí encuentro a su padre leyendo el periódico muy despacio y bebiendo Jack Daniels. Con un gesto me índica que me siente. En mi mente retumba una frase que me dijo mi queridísima amiga la creativa publicitaria; sabias que mi padre maneja a un grupo de mercenarios en Argentina. Es para proteger nuestros intereses familiares allí. Mi hija me ha comentado que tienes ciertas habilidades que serían muy bien acogidas en nuestra familia. Bebo Jack Daniels. Nunca seríamos familia, pero si hay algo que siempre debes de hacer es pagar tus deudas, y más con este tipo de gente. Añade tú el resto, o crees que me hubiera puesto a trabajar en una discográfica para que me paguen la paga mes a mes. Se que faltan datos, información, trama pero no lo recuerdo.
Unos meses después de ser despedido de mi trabajo. Mi jefa me manda un e-mail con la siguiente frase: ¿Serías capaz de repetirlo? Un grupo de Nu metal de Tres Cantos firmaba su contrato con la discográfica en mi ultimo día en aquella empresa. El cantante sorprendido de verme allí coge mi número teléfono. El Dj Fulano se ha colado en el tren de cercanías y un revisor le ha puesto una multa, por eso han llegado una hora tarde. Era coherente, así que les dije que les debía un video clip, era lo mínimo después de haberles conseguido un contrato en una multi. No se si todavía lo habéis comprendido esto no era una cuestión de fama o de dinero. Nunca lo ha sido. Nunca lo será. Eva vió el videoclip. Mejor vídeo que canción. Un número 1 de la lista Mtv Rock Chart. Yo decidí no dar ningún paso atrás. No volvería hacerlo por aquellas razones. Nunca más. Eva me pide que no cuente más. No es necesario. Una pincelada. Solo sabed que puede ser que no estuviera allí. Le digo a Eva que no lo se con seguridad. Es otra versión más del personaje que probablemente existió. Eva duda. Mi contestación fue: Por supuesto. Organizarlo. Yo estaré allí. Eva susurra una vez tras otra acariciándome; El espejo en el techo. El champagne en el hielo; y ella dijo somos todos prisioneros por propia voluntad, y los cuatro principales hacen su siesta. Atacar a la bestia, pero no la lograron matar. Suena otra vez la misma canción en la casa azul. Duermo en su regazo en posición fetal pensando en nuestro hijo. La prueba de embarazo ha dado positivo. Solo ahora es cuando Eva es real, como cualquier otra mujer.
Un año atrás estoy en sala Caracol viendo a un grupo de Tres Cantos de nu metal con el Dj Fulano. Acababa de llegar de Miami y alegra ver a unos antiguos compañeros de instituto tengan un espectáculo tan potente. La sala esta llena hasta los topes. Después del concierto se les acerca un AR de una multi al backstage dispuesto a invitar a coca. En principio no soy más que un chepa haciendo algunos trapis por el local tomándose una copa uno minutos con ese mismo AR. Sencillo. Muy Sencillo.
Unas semanas antes, un miércoles, en la Ohmm, una discoteca debajo del Palacio de Prensa, fumo un gramo de cocaína en los servicios con un dominicano. Me ensaña sus tatuajes. Una pequeña estrella en la mano indica que estuvo en la cárcel. Tiene 18 años y un hijo. Estaba constipado, pero al absorber la primera bocanada toda la mucosidad desaparece. Al salir del cuarto de baño, una colombiana, a la que no conozco, me acaricia los pezones con fuerza encima de la camisa. Reviento de placer por lo inesperado. El chico dominicano se sienta en el reservado. Olvido Gara alias Alaska me mira interesada. Le devuelvo la mirada y pierde la suya. Almodóvar y Amenabar se comen las bocas, pero a nadie parece llamarle la atención. La colombiana, rubia y con top, va acompañada por un chino que apenas puede mantenerse en pie. Mueve la cabeza de un lado a otro. No creo que sea consciente de que estoy a su lado. No te preocupes, mi cielo. Es la primera noche que toma coca. ¿Te apetece una copa? La colombiana y yo bailamos en la pista. Cuídate cielo, aparentas más edad de la que tienes, me dice la colombiana. El chino duerme en los asientos. Unos meses después le tendría que partir la cara en la Sala Long Play, a ritmo de los que pinchaba Miguel Mendoza. Un polvo con una de tus chicas no significa que puedas vender heroína en mis garitos. Termina la sesión. Me despido de los relaciones del lugar y encuentro en la salida con el chico dominicano. Un taxi, una raya, pasamos Atocha, y piso el suelo pringoso de un bar llamado el Punto Tropical. Unas golfas están en la parte trasera del bar acompañando a varios dominicanos muy bien vestidos. El chico me presenta a su hermano. En principio no hay ninguna intención detrás. Me dejan solo un rato. Se que no debo de mirar a sus mujeres, ni tampoco parecer demasiado indiferente. El hermano del chico dominicano se sienta conmigo. Gracias por dejarme compartir un rato con ustedes. Pide unas cervezas. Me dice que su hermano es un buen chaval que se esta intentando hacer un lugar en la ciudad. Tú y yo sabemos que no es casual que estés aquí. Ahora solo te pido que disfrutes, y que cuando quieras te marches en paz. Unas horas después salgo del lugar. Me acerco a una cabina telefónica y llamo a mi amiga la creativa publicitaria. Abre la puerta de casa. Comenzamos a follar en una cama que hace demasiado ruido. Adoptamos la postura del perro. Me pongo una bata blanca y salgo al salón. Allí encuentro a su padre leyendo el periódico muy despacio y bebiendo Jack Daniels. Con un gesto me índica que me siente. En mi mente retumba una frase que me dijo mi queridísima amiga la creativa publicitaria; sabias que mi padre maneja a un grupo de mercenarios en Argentina. Es para proteger nuestros intereses familiares allí. Mi hija me ha comentado que tienes ciertas habilidades que serían muy bien acogidas en nuestra familia. Bebo Jack Daniels. Nunca seríamos familia, pero si hay algo que siempre debes de hacer es pagar tus deudas, y más con este tipo de gente. Añade tú el resto, o crees que me hubiera puesto a trabajar en una discográfica para que me paguen la paga mes a mes. Se que faltan datos, información, trama pero no lo recuerdo.
Unos meses después de ser despedido de mi trabajo. Mi jefa me manda un e-mail con la siguiente frase: ¿Serías capaz de repetirlo? Un grupo de Nu metal de Tres Cantos firmaba su contrato con la discográfica en mi ultimo día en aquella empresa. El cantante sorprendido de verme allí coge mi número teléfono. El Dj Fulano se ha colado en el tren de cercanías y un revisor le ha puesto una multa, por eso han llegado una hora tarde. Era coherente, así que les dije que les debía un video clip, era lo mínimo después de haberles conseguido un contrato en una multi. No se si todavía lo habéis comprendido esto no era una cuestión de fama o de dinero. Nunca lo ha sido. Nunca lo será. Eva vió el videoclip. Mejor vídeo que canción. Un número 1 de la lista Mtv Rock Chart. Yo decidí no dar ningún paso atrás. No volvería hacerlo por aquellas razones. Nunca más. Eva me pide que no cuente más. No es necesario. Una pincelada. Solo sabed que puede ser que no estuviera allí. Le digo a Eva que no lo se con seguridad. Es otra versión más del personaje que probablemente existió. Eva duda. Mi contestación fue: Por supuesto. Organizarlo. Yo estaré allí. Eva susurra una vez tras otra acariciándome; El espejo en el techo. El champagne en el hielo; y ella dijo somos todos prisioneros por propia voluntad, y los cuatro principales hacen su siesta. Atacar a la bestia, pero no la lograron matar. Suena otra vez la misma canción en la casa azul. Duermo en su regazo en posición fetal pensando en nuestro hijo. La prueba de embarazo ha dado positivo. Solo ahora es cuando Eva es real, como cualquier otra mujer.
Un año atrás estoy en sala Caracol viendo a un grupo de Tres Cantos de nu metal con el Dj Fulano. Acababa de llegar de Miami y alegra ver a unos antiguos compañeros de instituto tengan un espectáculo tan potente. La sala esta llena hasta los topes. Después del concierto se les acerca un AR de una multi al backstage dispuesto a invitar a coca. En principio no soy más que un chepa haciendo algunos trapis por el local tomándose una copa uno minutos con ese mismo AR. Sencillo. Muy Sencillo.
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